Octubre Inclusivo: Columna de Marcelo Rocha

Justiniano Posse 13 de octubre de 2020 Por Francisco Bianchi
El psicólogo Marcelo Rocha inaugura una serie de charlas relacionadas a temáticas varias que tienen que ver con la inclusión y la discapacidad. Desde las barreras, pasando por la sexualidad y el trabajo. “La responsabilidad es de la sociedad como de los individuos que la componen” afirmó.
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No es novedad el enfásis especial que se le da al mes de octubre en Justiniano Posse por el arduo trabajo de concientización y práctica real de la inclusión que se genera desde la Modalidad Especial del Instituto Vélez Sarsfield local. Este 2020, pese a la lista de obstáculos que genera la pandemia y su respectiva prevención responsable, no es la excepción y hay una lista de actividades interesantes que tuvieron su inicio el pasado jueves 1 de octubre, y continuarán durante cada viernes de este mes.

En esta oportunidad, el primero de los profesionales especializados en la temática que se prestó para que la comunidad aprenda más sobre la cotidianeidad de las personas con discapacidad y su entorno es el psicólogo Marcelo Rocha. Oriundo de Firmat, se egresó en la Universidad Nacional de Rosario y tiene, en su currículo, un largo desempeño en actividades vinculadas a la inclusión. Fue docente del seminario de pregrado “Discapacidad: Su abordaje clínico y social”, director del proyecto Escuelas de Tenis Adaptadas, director del programa “Experiencias de inclusión prelaborales para jóvenes con discapacidad mental y/o intelectual”, coordinador de talleres de Orientación Vocacional para jóvenes con discapacidad intelectual y/o mental, autor de varios artículos y del libro “Vivir en la discapacidad. Estructura subjetiva e imaginario social” publicado en el año 2007.

En diálogo con personal del colegio, dejó interesante reflexiones sobre la persona con discapacidad y su vínculo en sociedad. “No todas las comunidades tienen una misma forma de ver, pensar o hasta denominar a las personas con discapacidad. Las prácticas que se desarrollan son diferentes. El nivel de accesibilidad que existe en un pueblo es diferentes al que existe en otras ciudades, las posibilidades, las barreras arquitectónicas. Todo eso cambia, es muy variable” explicó Rocha en ese punto, sumando el concepto que fue disparador del diálogo en un primer momento: la inclusión como construcción social. Sobre eso “ya nos situamos mucho más a pensar en lo que tiene que ver con barreras actitudinales, las que más nos preocupan. No es lo mismo una comunidad donde todos alojan al otro con discapacidad (abierta), que aquella que no (cerrada). Y cuando digo comunidad me refiero a los actores sociales”.

Es importante tener en cuenta el giro que da Rocha a su punto de vista sobre la discapacidad, profundizando aún más su significado porque no se queda solo en lo que la persona no puede hacer sino en lo que su entorno le niega la posibilidad. Por eso es importante todo el tiempo comprenderlos como integrantes de una sociedad que está compuesta de los actores sociales de los que hacía referencia: “Los actores sociales son diversos. Si una comunidad, como esto que están haciendo ustedes, tratan de impactar sobre los imaginarios sociales como hablar y pensar en la discapacidad; y lo que nos toca a nosotros, personas sin discapacidad, en torno al otro. Yo creo que todo eso genera sociedades más permeables  y convivientes”.

El octubre inclusivo es una iniciativa que se lleva adelante en Justiniano Posse desde hace quince años, promovido desde la Modalidad Especial pero ya instituido en toda la comunidad. Tanto así que las decoraciones en rojo y amarillo no demoran en aparecer.

Este tipo de identificación comunitaria es lo que destaca Rocha para poder “participar y funcionar en comunidad” para todas las personas. Incluyendo, lógicamente, quienes son protagonistas durante este mes.
Y muchas veces se habló desde estos meses cuál es la verdadera inclusión, y la óptica que suma el psicólogo es muy interesante para darle pie a ese perfil. Habló de establecer límtes, de clarificar que no es un acto de discriminación decir no  y que todo nace en darle las posibilidades.

“Hay que centrarse en las actitudes humanas. Poder pensarnos a nosotros mismos de qué nos pasa con el otro diferente. Ante una discapacidad pareciera que esa diferencia se visibiliza más, no podemos evitarlo y es una realidad. Vemos algo que nos puede pasar a nosotros y nos da angustia, hay que perder eso” comenta sobre el instito natural que tiene el ser humano, agregando que “si logramos que las infancias de hoy respeten las diferencias, jueguen, se integren y vivan en esa diversidad vamos a encontrar una comunidad futura, un mundo diferente. Si algo en tu infancia fue familiar, cuando sos adulto no vas a sentir ese escozor que muchos sienten al encontrarse con alguien diferente”.

Pero como viene la mirada optimista, también hay que tener en consideración advertencias de las que habla el profesional: “Hay familias que dicen ‘es el angelito que me mandó Dios’, y nos preocupa esa frase. Porque si un niño en vez de ser Juan, Betiana, Susana, tener un nombre propio encarna la posición de ser el ángel de mamá o de papá, vamos a tener una dificultad porque es no asumir una realidad”. Además, aclara cuáles son las problemáticas que acarrean este tipo de ejemplos, como “cuando se pone a una persona en el lugar de la bondad o la lástima, como actores sociales lo que estamos haciendo es reproducir una forma de mirar a la persona con discapacidad que no es buena: posiciones lastimeras o caritativas (...) de alguna forma marca o estigmatiza”.

Por ello, hay que “mirar al niño, adolescente o adulto por lo que es”. Con esa determinación, contundente, concluyó Marcelo Rocha sobre ese punto.

Pero la lista de consideraciones para cada uno de nosotros, como integrantes de una sociedad, continúa en las consideraciones a tener en cuenta.

Por un lado ser concientes del hecho que “estamos compuestos por tres rostros: el físico de las facciones, el psíquico que se transparenta en el físico y tenemos también un rostro imaginario, lo que el otro construye de nosotros. Como somos hablados, mirados, el lugar que nos asignan”.

Por el otro, que “mucho pasa por no entender al otro. Somos duros, nos cuesta comprender al otro y mirarlo con esa limpieza. La cuestión tiene que ver con los vínculos”, y esos lazos deben construirse sobre una realidad que está explicada a partir de una afirmación: “Hay que vivir en la diferencia, y somos muy diferentes”.
También sobre el hecho de la relación entre la discapacidad y el trabajo. Escuchar a la persona, que tome sus propias decisiones y después embarcarlo en cualquier emprendimiento. “Hay que replantearse las prácticas laborales”, saber si quiere trabajar y de qué. Y lo dice Rocha, que como mencionamos antes tiene una trayectoria en la relación inclusión y trabajo.

Pero finalmente, y uno de los puntos más importantes al ser abordados, es sobre la sexualidad de las personas con discapacidad. Hoy es, en el general de la sociedad, un tema tabú y Rocha pide que podamos “hablar de esto limpiamente”.

Para ello se remontó a la teoría de Freud (“Los seres humanos estamos constituidos por pulsiones, nos lleva a vivir”) y comenzó a explicar como la sexualidad es un proceso que atraviesa a TODAS las personas y durante TODA su vida.

“La pulsión sexual nos hace hacer cosas en la vida ya desde la infancia. ¿Los niños tienen sexualidad? Sí, es una sexualidad autoerógena, que vuelve en sí mismo. El niño necesita tocar y ser mimado en su justa medida para construir su propio cuerpo” comenzó diciendo, y detalló todo un camino que acompaña el proceso de sexualización hasta el momento de mayor maduración, vinculado con la adultez. Ahora, hay que remarcar que “cuando un proceso de sexualidad se frena, como en cualquier persona surge una problemática. Las más comunes son crisis psicóticas, y es porque no hay un drenaje en la sexualidad. Por eso es tan importante”.
No dudo en recomendar la consulta profesional en cualquier caso, pero siempre priorizando el hecho de comprender a la persona por lo que es.

“Es posible cambiar la mirada, ser más sensibles” concluyó el profesional en su diálogo, con una sonrisa y valorando el trabajo que se lleva adelante con la iniciativa del octubre inclusivo, pero a su vez con el acompañamiento de una sociedad que lo hace propio y por eso se vuelve tan importante. “Hay que abrazar a las familias simbólicamente, acompañando, siendo solidarios” cerró, dejando un hilo de conceptos muy interesantes y elevando la vara de disertantes en la que fue la primera función de este octubre inclusivo 2020.

Octubre Inclusivo de la Modalidad Especial

La próxima cita será la charla con supervisores sobre la reinvención de la escuela el viernes por Tv Coop, y su columna respectiva en Posdata en la impresión de sábado.

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